innombrable
es como coloquialmente "nombramos" a un ser despreciable, todos tenemos uno (a). Ya Salinas lo ha sido para muchos, ya el presidente en turno, el profesor, la amante, el hermano, el tío, el primo, el antiguo socio, el vecino, el casero, la ex esposa... sobre todo, la (el) "ex".
Así, resulta ser un despreciable de figura oscura, infame, ogete y culera que con solo imaginarlo nos pone hasta la madre y con ganas de que ojalá se nos permitiera a todos por vía constitucional un asesinato en la vida.
los innombrables, señalados por nuestro odio divino, -aún sin tener nombre- son buscados por nosotros para estar atentos del próximo golpe vil del que son capaces (si lo han hecho una vez lo volverán a hacer) y quizá con una poca de suerte podamos prevenirlo para ser entronizados como heroes propios y de aquel ingenuo que estuvo a punto de caer en sus más oscuras garras. si, no es bueno perderles la pista o dejarían de ser innombrables, podrían perderse entre el vulgo y tener nombre, cosa que no les permitiremos nunca... o hasta que alguien los sustituya por causar ignominia mayor o hasta que tú y yo seamos innombrados por alguien, viendonos así en la necesidad de diluir entre hipocrecías su innombrabilidad por algo peor como por ejemplo, el olvido.
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