Andar
Tengo insomnio y no entiendo por qué. Me levanto a las ocho de la mañana y comienzo mi ritual diario: Preparo mi café expreso, sirvo avena con fruta, miel y leche en un plato y hago ejercicio. Al terminar me baño y después salgo a la calle. Camino varias calles intentando reconocer el barrio pero siempre voy a la misma zona, la parte más vieja, donde las casas se caen a pedazos y donde habita gente con rostros eternos. Son un imán para mí y no lo entiendo. Cuando me canso camino de regreso a encerrarme con mis pensamientos, a intentar leer algo, hacer algo, pero no hay nada a pesar de que tengo decenas de pendientes y el tiempo me devora.
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