acusome de forjar tabaco

La ansiedad se transforma a poco en valemadrismo y mi tiempo libre, que no es tan libre, transcurre en una nueva manía: forjo cigarros de tabaco, vicio costoso y más si se toma en cuenta que prácticamente no fumo. Me relaja bastante tomar el tabaco picado y colocarlo en la maquinita de metal, poner un filtro, darle una vuelta y entonces insertar el papel, una vuelta más y está hecho.
Cuando al fin está listo lo observo detenidamente y pienso en lo que sigue: fuego, cáncer, muerte. La mayor parte de las veces lo guardo en la cajita tabaquera, otras lo fumo sin disfrute, creyendo que el ligero ardor en mi lengua cuando entra en contacto con el humo caliente es parte de la vida que se consume. Mi vida por partida doble en este nuevo vicio forjador de cáncer.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Solamente soy parte de la indigestión de alguien, como también un neurótico que no quiere cambiar y se pasa culpando al mundo de las propias desgracias; irresponsable cuando se trata de aceptar errores por lo que tendré una vida muy jodida y, de llegar a tener éxitos, éstos no alcanzarán para curar el daño autodestructivo que me hago y el que causo en otros.

Conviene detenerse a pensar.

No quiero imaginar
que voy a andar la vida solo


La diferencia es que ahora serás un solitario con cáncer

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