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Esta noche las pesadillas volvieron y miré un poco de oscuridad. Esta mañana desperté con ganas de ser alguien más, cualquiera, menos yo. Un nudo de angustia contenida quien sabe por que o desde cuando pero amaneció hoy en mí... Y así, vuelvo más temprano que tarde a la vieja terapia de escribir porquerías:
Hoy me siento en un mundo al revés en el que los carros comen maíz y las personas derivados de petróleo, unos comen chocolate con hojas de oro y otros buscan en su propia mierda migajas para ser ingeridas, momento... ese es el mundo.
Mi noche de angustia, mi despertar confundido con los pies casi puestos sobre la tierra.
Un porquero en un asqueroso chiquero, lleno de mierda hasta las orejas, sangra de la boca y se tropieza con sus propias tripas, intenta seguir caminando y un enorme mosquerío lo rodea. Los cerdos lo siguen ansiosos y comienzan a devorar sus gordas tripas mientras el grita. La escena es divertida.
Hoy me siento en un mundo al revés en el que los carros comen maíz y las personas derivados de petróleo, unos comen chocolate con hojas de oro y otros buscan en su propia mierda migajas para ser ingeridas, momento... ese es el mundo.
Mi noche de angustia, mi despertar confundido con los pies casi puestos sobre la tierra.
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