mañana

Te inclinas un poco al entrar al taxi y alcanzo a ver tu tanga blanca de encaje. Me excito. Vamos muy juntos cruzando la ciudad, hablas mucho y yo estoy distraido mirando tu boca y pienso en algo que he escuchado hace poco: "tiene boca de mamadora". Observo fijamente tus labios gruesos, tus filosos dientes (esos me intimidan) y la profundidad abismal que se esconde tras tu lengua y la presión en mi pantalón se hace molesta. Al fin llegamos a tu casa, salgo deprisa y pago dejándole el cambio al taxista por que me cayó bien.
Apenas entramos y te beso, quiero arrancarte la ropa de un jalón pero es inútil, las costuras son muy fuertes y además te resistes por que quieres enseñarme tu casa, a mi me vale madres, solo quiero quitarte la ropa.
Al fin llegamos a tu cuarto, pones música y prendes incienso. No puedo evitar el sentimiento encontrado de ternura y coraje. Me pareces un tanto ridícula y es que: ¿¿¿Es tan difícil que solo te quites la ropa y nos dediquemos a coger toda la mañana???
No
Cierras las cortinas y enciendes una lámpara con luz muy suave. Lo admito, hay atmósfera para hacer el amor pero... ¿¿y el sexo?? ¡¡carajo!!
Miro el reloj, hace una hora que llegamos y yo sin saber si tienes una verdadera "boca de mamadora". Eres patética.
Al fin, te animas, me pides que me pare junto a ti y me besas, es un beso laargo, me acaricias la espalda y bajas tus dedos por toda mi columna, al final, terminas empujando tus dedos ¡entre mis nalgas...! Parece que valdrá la pena... Te detienes y dices que quieres ir al baño, tardas treinta minutos en regresar pero vienes enfundada en un diminuto baby doll... es genial... pero, trae bikini ¿y la tanga? ¿donde demonios dejaste la tanga?... ¡diablos!
Ojalá valga la pena.
Nos volvemos a besar, y me doy cuenta de que tienes mano maestra pues no sentí cuando me bajaste el pantalón. Aviento mi playera y el resto de mi ropa por cada uno de los puntos cardinales (siempre quise hacer eso). Al fin, estoy desnudo y tu sigues con el baby doll. Tienes un culo redondo y bonito, bajo mis manos por tu ombligo y noto que estas depilada. Es interesante. Eres interesante.
Te beso el cuello y con una mano lo aprieto sin fuerza, solo para que sientas de una vez por todas que el control es mío. Puedes ordenar lo que quieras donde quieras pero en el sexo mando yo. Te ordeno que te hinques, veo que estas un poco nerviosa y dudas en hacerlo pero obedeces. Lo pongo frente a tu cara y cierras los ojos, lo agarras con la mano y comienzas a moverlo: dentro-fuera, dentro-fuera... Quizá deba esperar un poco más para sentir tu boca.
Me acuesto junto a ti, te beso los labios y a momentos repaso mi lengua por toda tu piel. Empujo mi sexo junto al tuyo y tu bikini obstruye el paso, es como un condón de tela blanca. Estas muy excitada y yo ya no aguanto. Nunca una erección me había dolido.
Me pides que te lo meta y yo exijo tu boca. Dices que no y desatas el bikini de un lado. Ya sin muchas ganas lo inserto en tu vagina, me muevo, te mueves, quieres meterle "estilo" y mueves tu cadera en círculos... eres graciosa.
Me pides, gritas, que quieres que nos vengamos al mismo tiempo, que te gusta sentir los chorritos de semen mientras llegas. Me agrada la idea y justo cuando estoy a punto lo dices en voz entrecortada con tu boca de mamadora:
"te amo"
¡mierda!

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