...on the storm.

Abriste la puerta y recibiste la pelotita blanca de hoja de cuaderno. Te sentaste en la hamaca frente a mí , metida entre mis piernas. Forjamos enseguida un churro y pusimos música, los clásicos para esos asuntos: Hendrix, Joplin, Doors, Iron butterfly...
Comenzamos a fumar fuerte, jugando a ver quien aguantaba más tiempo el aire en los pulmones, era relajante hacerlo así, sin que nadie nos molestara, con música , acostados en la hamaca y cantando.
Apenas estaba la cuarta canción -people are strange- cuando comenzamos a sentir el efecto, era exitante, cada acorde de guitarra era como una gota de agua que reventaba en mi cara (...faces look ugly when you are alone...) de fondo sonaba el estruendo de los relámpagos que caían en la sierra, se sentían sus vibraciones y cada una de esas ondas transmitidas por tierra aceleraban mi pulso...
La erección no tardo en aparecer. Abri los ojos y te miré: estabas aguantando la respiración, sosteniendo el humo de la mariguana en tus pulmones mientras te apretabas los pezones y lamías con enorme morbo tus labios...
Aún con la lluvia hacía mucho calor. Quité mi poca ropa y tambien la tuya, entonces, dejaste en paz uno de tus ya erectos pezones y alargaste la mano para acariciar tu sexo (...riders on the storm/riders on the storm/into this house we're born/into this world we're thrown...)...
Me acerqué, la humedad en la casa era enorme, el sudor me hacía sentir sumergido en agua, mucha agua, y el ruido de la lluvia de fuera se confundía con el de la canción.
Te besé por que quería tu oxigeno y al parecer tú querias el mío, así, ese beso parecía una eternidad, el mundo giraba a nuestro alrededor, estabamos sumergidos en el mar de nuestro sudor y nuestros sexos. Ayudé a masturbarte y luego tú me ayudaste, la música nos envolvía, cada percusión, cada acorde, cada palabra era un pequeño orgasmo dentro de los dos.
Cogimos y cogimos, parecía que nunca terminaríamos, que aquello sería eterno y así, dijiste que querías hundirte en un oceano de semen y sudor. Lo hicimos en grande, cada sensación en la punta de mi miembro era nueva y mejor que la anterior, cada mordida en mi hombro, cada arañazo en mi espalda y cada bofetada en mi cara aumentaban el placer hasta el infinito, gritabas, bajabas tus manos e intentabas meterte mis bolas por atrás mientras te atacaba el frene. Era genial, morbosamente excitante (...come on baby/light my fire/try to set the night on fire/try to set the night on fire), besaba tus labios, lamia tu lengua, jugabas con nuestros sexos y te apretaba las nalgas, de pronto el mar que nos rodeaba aumentó su presión sobre mi sexo, bajé la mano y sentí una eyaculacion enorme proveniente de tí. Me volví loco y me convertí en oceano, un oceano que podía controlarlo todo, entonces quise hacer lo mismo que tú y además debía verlo: eyaculé sobre de tí, salía y salía semen, parecía que no terminaría nunca y tu seguías agitada, gemías y mordías tus labios mientras que con la mano derecha controlabas la direccion de la eyaculación expulsada, al fin te diste cuenta de la duración y mi extraño poder, abriste los ojos sorprendida y dijiste que te sentías navegando en una ola (...but you'll never follow me/the end of laughter and soft lies/the end of nights we tried to die/this is the end).
Terminamos abrazados y rendidos sobre la hamaca (...now, i'm gonna love you/til the heavens stop the rain/i'm gonna love you/til the stars fall from the sky/for you and i), cansados pero enormemente felices.
A la mañana siguiente, recordando lo secedido nos parecía imposible aquel "exceso de humedad", quizá era una alusinación, pero la enorme mancha del suelo decía lo contario.

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